Gestión de Problemas: KPI fundamentales para mejorar tus procesos

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La Gestión de Problemas constituye la piedra angular de una eficaz Gestión de Servicios de IT (ITSM), ya que garantiza que dichos inconvenientes se identifiquen, analicen y resuelvan para evitar incidentes recurrentes.

Pero, ¿cómo saber si estos procesos son realmente óptimos? La respuesta está en las métricas de Gestión de Problemas, que proporcionan información valiosa sobre la eficiencia y eficacia de las tareas vinculadas a esa práctica. Esto permite ajustar los procedimientos y mejorar los resultados.

En este artículo, vamos a explorar la Gestión de Problemas y KPI (Key Performance Indicators o Indicadores Clave de Rendimiento) que te ayudarán a transformar tus operaciones de IT.

¿Qué son las métricas de Gestión de Problemas?

Las métricas de Gestión de Problemas son medidas cuantitativas utilizadas para evaluar la eficacia de los procesos de esta práctica, que contribuyen a realizar un seguimiento del rendimiento de dichas tareas, identificar áreas de mejora y evitar un impacto en los servicios de IT.

El monitoreo esos KPI de la Gestión de Problemas permite a los equipos tomar decisiones basadas en datos y orientadas a optimizar sus estrategias en este aspecto.

La Gestión de Problemas en ITIL 4

En el contexto de ITIL 4, las KPI de la Gestión de Problemas juega un rol crucial al impulsar la optimización permanente de las prestaciones de IT. 

El marco concibe a la Gestión de Servicios como un enfoque holístico, donde la Gestión de Problemas es esencial para garantizar la calidad y confiabilidad de las prestaciones. 

Al aprovechar las métricas clave, las organizaciones pueden alinear sus procesos de Gestión de Problemas con las prácticas recomendadas de ITIL 4, asegurando que resultan proactivas en la prevención de los incidentes y, a la vez, minimizan las interrupciones.

¿Qué son los Indicadores Clave de Rendimiento?

Los Indicadores Clave de Rendimiento constituyen métricas específicas que reflejan el éxito de una actividad o proceso concreto. En la Gestión de Problemas, los KPI se utilizan para medir la eficacia de la identificación, el análisis y la resolución de dichos inconvenientes. 

En definitiva, ayudan a las organizaciones a determinar qué tan bien están funcionando sus procesos de Gestión de Problemas y dónde se necesitan mejoras.

Gestión de Problemas: KPI a tener en cuenta

En la Gestión de Problemas, los KPI más relevantes a considerar son los siguientes: 

1. Tiempo promedio de diagnóstico

El tiempo promedio de diagnóstico en la Gestión de Problemas es un KPI crucial, que mide el lapso que se demora en identificar la causa raíz de dicho inconveniente tras ser notificado.

Cuando es corto indica un proceso de Gestión de Problemas más eficiente, ya que se reduce el período en que los inconvenientes permanecen sin resolver, lo cual implica minimizar el impacto en los servicios de IT. 

Esta métrica se calcula dividiendo el tiempo total dedicado a diagnosticar problemas por el número de problemas diagnosticados en un período específico.

2. Tiempo promedio de resolución

El tiempo promedio de resolución mide el lapso que se demora en solucionar un problema una vez identificada su causa. 

Este KPI es esencial para comprender la rapidez con la que el equipo de IT es capaz de resolver los inconvenientes y restablecer el funcionamiento normal.

Cuando es corto indica que los procesos de Gestión de Problemas son eficientes y eficaces. 

La medición se hace dividiendo el tiempo total dedicado a solucionar problemas por el número de problemas solucionados en un lapso determinado.

3. Número de problemas nuevos

Este KPI mide la frecuencia del surgimiento de nuevos problemas identificados en el entorno de IT, lo cual ayuda a las organizaciones a comprender el volumen de inconvenientes que requieren atención, a la vez de indicar si existen algunos subyacentes que deben abordarse para evitar futuros incidentes. 

Para medirlo, hay que contar el número de nuevos problemas reportados dentro de un marco de tiempo estipulado.

4. Número de problemas resueltos

En la Gestión de Problemas, el KPI refleja la eficacia de la resolución, es decir, permite evaluar si las tareas de dicha práctica tienen éxito tanto en la eliminación de los inconvenientes como en la prevención de su recurrencia. 

Su medición es simple: se cuenta el número de problemas solucionados dentro de un lapso específico.

5. Número de incidentes causados por problemas

Esta métrica mide el número de incidentes que se atribuyen directamente a problemas no resueltos. 

Cuando se registran muchos incidentes, el proceso de Gestión de Problemas posiblemente no esté abordando eficazmente las causas raíz de los mismos. 

Dicho KPI se releva mediante el seguimiento del número de incidentes vinculados a problemas conocidos en un plazo determinado.

6. Tasa de Recurrencia de los Problemas

El indicador mide la frecuencia con la que el mismo problema reaparece después de haber sido resuelto. 

Un alto índice refleja que la causa raíz del problema puede no haber sido abordada en su totalidad, dando lugar a incidentes repetidos. 

Mediante el seguimiento de esta métrica, las organizaciones identifican los problemas recurrentes y toman medidas para aplicar soluciones más eficaces a largo plazo.

7. Tasa de Identificación de la Causa Raíz

Dicha métrica registra el porcentaje de problemas cuya causa raíz fue descubierta correctamente. 

Un alto índice sugiere que el proceso de Gestión de Problemas resulta efectivo en el diagnóstico, lo cual es crucial para prevenir futuras ocurrencias y asegurar que se implementen soluciones permanentes.

 

8. Problemas pendientes

El KPI determina el número de inconvenientes sin resolver que se encuentran actualmente en la fila de la Gestión de Problemas. 

Una creciente acumulación refleja un equipo luchando por mantenerse al día con el gran volumen de inconvenientes, lo cual genera retrasos en la resolución y la ocurrencia. 

La supervisión de esta métrica ayuda en la asignación y priorización de los recursos.

9. Costo de Resolución de Problemas

Se trata del cálculo del costo promedio incurrido para resolver un problema, lo cual incluye el gasto de los recursos, el tiempo y cualquier otra erogación asociada a la solución. 

Mediante el análisis de esta métrica, las organizaciones tienen la posibilidad de identificar oportunidades de ahorro y garantizar que las actividades de Gestión de Problemas se llevan a cabo de una manera rentable.

10. Puntaje del Impacto del Problema

Esta métrica evalúa el impacto global de un problema en la empresa, teniendo en cuenta factores como el tiempo de inactividad, los usuarios afectados y la gravedad del inconveniente. 

Un puntaje alto pone de manifiesto la interrupción significativa de las operaciones, por lo que resulta prioritario resolver este tema. 

En definitiva, el seguimiento de este KPI ayuda a priorizar los problemas en función de su impacto potencial en la empresa.

 

Métricas del SLA de la Gestión de Problemas

En la Gestión de Problemas, las métricas del Acuerdo de Nivel de Servicio (SLA - Service Level Agreement) resultan fundamentales para garantizar la resolución dentro de los plazos acordados. 

Estos KPI ayudan a alinear las prestaciones con las expectativas del negocio, a la vez de asegurar que los problemas se manejen de forma eficaz y no interrumpan las operaciones. 

Mediante el seguimiento de dichas métricas, las organizaciones demuestran el cumplimiento de sus compromisos, además de mantener altos estándares en las prestaciones.

¿Qué es un Acuerdo de Nivel de Servicio?

Un Acuerdo de Nivel de Servicio es un contrato entre un proveedor y un cliente que define el nivel de prestación esperada. En el contexto de la Gestión de Problemas, los SLAs especifican los plazos en los que deben identificarse, diagnosticarse y resolverse dichos inconvenientes.

En definitiva, permiten para establecer expectativas claras y garantizar que los equipos de IT priorizan su trabajo de forma eficaz para satisfacer las necesidades de la empresa.

En cuanto a las métricas, las específicas son la medición del rendimiento de las tareas de la Gestión de Problemas, es decir, ayudan a las organizaciones a hacer un seguimiento del cumplimiento de los niveles de servicio acordados, proporcionando transparencia y responsabilidad.

El incumplimiento de los requisitos de los SLAs puede dar lugar a sanciones o a la pérdida de la confianza, por lo cual resulta esencial supervisar de cerca estos KPI.

Métricas del SLA a considerar

  1. Tiempo de confirmación: mide el lapso que se demora en acusar recibo de un problema notificado. Cuando es corto indica que el equipo de IT responde rápidamente a los inconvenientes, lo cual es fundamental para cumplir los compromisos del SLA.

  2. Tiempo de resolución: el período que se tarda en solucionar completamente un problema desde el momento en que se notifica. El cumplimiento o la superación de este indicador garantiza que los inconvenientes se resuelven dentro del plazo estipulado, minimizando el impacto en los servicios de IT.

  3. Tasa de cumplimiento del SLA: mide el porcentaje de problemas resueltos dentro de los plazos del Acuerdo de Nivel de Servicio. Un alto índice refleja que el equipo cumple sistemáticamente sus compromisos de prestaciones, que resulta esencial para mantener la confianza y la calidad de las mismas.

Automatización de la Gestión de Problemas

La automatización desempeña un rol crucial en la mejora de la eficacia de los procesos de Gestión de Problemas. Así, mediante la automatización del flujo de trabajo, las organizaciones pueden reducir el tiempo y el esfuerzo dedicados a las intervenciones manuales, lo cual permite a los equipos de IT centrarse en iniciativas más estratégicas.

Las herramientas de automatización son capaces de agilizar procesos como la identificación de los problemas, la creación de los tickets y el análisis de la causa raíz. En consecuencia, se agilizan los tiempos de resolución y se eleva la calidad del servicio.

Una ventaja significativa de la automatización de la Gestión de Problemas es la capacidad de recopilar y analizar los datos en tiempo real, ya que dichos sistemas realizan un seguimiento de las métricas y generan reportes sin intervención manual. De este modo, proporcionan información inmediata sobre las tendencias de los incidentes y las áreas que requieren atención.

Este enfoque basado en datos facilita la toma de decisiones estratégicas y la aplicación de medidas proactivas para evitar problemas recurrentes, optimizando en última instancia la confiabilidad general del servicio.

Además, la automatización fomenta la colaboración entre los equipos de IT mediante la integración de diversas herramientas y sistemas utilizados en la Gestión de Problemas. Con una integración perfecta, el personal tiene la posibilidad de compartir información de forma más eficaz, lo cual garantiza que todos se encuentren alineados.

A su vez, las notificaciones y escalamientos automatizados mantienen al equipo al día de los problemas críticos. Esto conlleva a una reducción de los tiempos de respuesta y una optimización de la comunicación. 

En definitiva, con este recurso las organizaciones pueden mejorar sus procesos de Gestión de Problemas. En consecuencia, logra una mayor eficiencia operativa y satisfacción del cliente.

 

Software de Gestión de Problemas

La selección de un software de Gestión de Problemas adecuado es esencial para realizar un seguimiento y un análisis eficaces de las métricas. Dicha solución debe ofrecer funciones como reportes en tiempo real, paneles personalizados e integración con otras herramientas de Gestión de Servicios de IT.

Además, debe proporcionar capacidades de automatización para agilizar los procesos de Gestión de Problemas y reducir el tiempo dedicado a tareas manuales. 

En definitiva, tiene que proporcionar un rastreo completo de las métricas, interfaces fáciles de usar y escalabilidad para crecer con las necesidades de su organización.

¿Cómo puede ayudar InvGate Service Management?

Captura de pantalla del creador de flujos de trabajo sin código de InvGate Service Desk.

Gracias a sus herramientas robustas para el seguimiento y el análisis de las métricas, InvGate Service Management permite mejorar los procesos de Gestión de Problemas. 

Sus reportes en tiempo real y su panel ayudan a supervisar el rendimiento de los equipos de IT, al proporcionarles la información necesaria para tomar decisiones basadas en datos.

Una de sus características clave son sus paneles personalizables, que facilitan la creación de informes para monitorear y visualizar las métricas elegidas en tiempo real. Además, estos reportes son simples de usar, están preparados para dispositivos móviles y no requieren conocimientos de codificación.

InvGate Service Management tambien incorpora una plétora de funciones de Gestión de Servicios de IT. En consecuencia, brinda una visión holística de las operaciones tecnológicas y eleva las capacidades de Gestión de Problemas. 

En definitiva, con dicha herramienta podrás optimizar tus procesos de dicha práctica, mejorar la prestación de servicios y aumentar la satisfacción del cliente.

Conclusión

Para mejorar las operaciones de IT, es clave comprender y aprovechar la Gestión de Problemas y los KPI, ya que ayudan a identificar áreas de optimización, garantizar que los problemas se resuelven de manera eficiente y, en última instancia, elevar la calidad y la confiabilidad de los servicios tecnológicos. 

Si deseas, comienza hoy mismo a realizar un rastreo de estas métricas y así comprobar la forma de mejorar tus procesos de Gestión de Problemas.

Preguntas frecuentes 

1. ¿Cuál es la métrica más importante de la Gestión de Problemas?

La métrica más importante varía en función de los objetivos de tu organización. Pero comúnmente, es el tiempo promedio de resolución, porque afecta directamente la disponibilidad del servicio y la satisfacción del usuario.

2. ¿Con qué frecuencia deben revisarse los KPI de la Gestión de Problemas?

Es aconsejable revisar los KPI de la Gestión de Problemas con regularidad, al menos mensualmente, para garantizar la optimización continua y la rápida identificación de cualquier inconveniente en los procesos.

3. ¿Pueden automatizarse las métricas de Gestión de Problemas?

Sí, muchas herramientas de Gestión de Problemas ofrecen funciones de automatización capaces de realizar un rastreo e informar de las métricas en tiempo real. Esto contribuye a una supervisión y un análisis más eficientes.

4. ¿Por qué son importantes las métricas de Gestión de Problemas?

Estas métricas son importantes porque proporcionan información sobre la eficacia de los procesos de Gestión de Problemas, ayudando a prevenir aquellos recurrentes y a mantener una alta calidad del servicio.