Implementación automatizada de parches: ¿Qué es y cómo se hace?

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Todos los equipos informáticos deben aplicar parches. Si bien resulta esencial para la seguridad, la tarea puede ser lenta y estresante. Sin embargo, la gestión automatizada llega al rescate al eliminar las complicaciones del proceso y garantizar la corrección rápida de las vulnerabilidades.

Según el informe de Adaptiva “El estado de la Gestión de Parches en el espacio laboral digital”, el 77% de las organizaciones demora más de dos semanas en desplegar las actualizaciones, lo cual implica someter a los sistemas a un riesgo innecesario. La automatización agiliza este trabajo, reduce los tiempos del proceso y libera al equipo para que se focalice en cuestiones más importantes.

En este artículo, desglosamos información clave sobre la implementación automatizada de parches: ¿Por qué es imprescindible? ¿Cómo funciona en general y cómo se ejecutaría en tu empresa?

¿Estás listo para que este procedimiento deje de ser un dolor de cabeza? Entonces, comencemos.

Gestión de Parches de Seguridad: Cómo detectar software vulnerable
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¿Qué es la Gestión de Parches automatizada?

Antes de adentrarnos en el tema de los parches automatizados, repasemos rápidamente los conceptos básicos. La Gestión de Parches es el proceso de identificar, adquirir, probar y desplegar actualizaciones de software -o parches- para corregir vulnerabilidades, mejorar el rendimiento o añadir capacidades. Se trata de una parte esencial de la Gestión de Activos de IT y la ciberseguridad, ya que mantiene los sistemas seguros y funcionando de manera óptima.

La Gestión de Parches automatizada lleva este proceso al siguiente nivel al dejar de lado los pasos manuales, que requieren mucho tiempo y son propensos a errores. Así, mediante el uso de herramientas de software se administran las actualizaciones automáticamente, de principio a fin, y se garantiza una aplicación eficaz y coherente en todo el entorno.

¿Cuál es el resultado? Menos tiempo de inactividad, riesgos de seguridad -al cumplir las normativas y minimizar la exposición a las ciberamenazas- y estrés para el equipo de IT. 

Gestión de Parches manual vs. Gestión de Parches automatizada

Cuando se trata de gestionar parches, existen dos enfoques principales: la aplicación manual o la automatizada. Ambos tienen como objetivo abordar las vulnerabilidades del software y mantener los sistemas seguros, pero la forma en que abordan el trabajo -y los resultados que entregan- son muy diferentes.

La Gestión de Parches manual implica una serie de tareas prácticas, como la identificación de las actualizaciones faltantes y su descarga, la comprobación de su compatibilidad y la implementación en los sistemas, a menudo uno por uno, por parte del área de IT.

Aunque permite controlar totalmente el proceso, este método requiere mucho tiempo y trabajo, a la vez de ser propenso a equivocaciones. Así, los parches omitidos, los errores de configuración y los retrasos pueden dejar a la organización expuesta a amenazas de seguridad.

Por su parte, la Gestión de Parches automatizada pone el proceso de aplicación en piloto automático. Entonces, las herramientas se encargan de todo, desde la detección de vulnerabilidades hasta las pruebas y el despliegue en todos los dispositivos, garantizando actualizaciones coherentes y puntuales.

Es más rápido y confiable, además de eliminar los riesgos que conlleva la intervención manual.

Beneficios de la implementación automatizada de parches 

Como vimos, la aplicación de parches manual no sólo es un proceso tedioso, sino que también deja margen para retrasos, errores y vulnerabilidades de seguridad. Así lo expresó Doug Rabold, Gerente Senior de Soporte al Cliente de Amwell y Presidente del Consejo de Administración de HDI, en el episodio 43 de Ticket Volume, el podcast de IT, al afirmar que la implementación automatizada se convierte en una operación eficiente y optimizada.

En las próximas líneas enumeramos los principales beneficios de la implementación automatizada de parches.

1. Mejora la posición de seguridad

Las vulnerabilidades sin parches constituyen una de las principales causas de filtraciones de datos. En ese contexto, las herramientas automatizadas garantizan que las actualizaciones de seguridad se apliquen de forma rápida y coherente en todos los sistemas, minimizando la exposición al malware y las ciberamenazas. 

En definitiva, la automatización asegura un entorno informático protegido frente a los riesgos más recientes, desde vulnerabilidades críticas hasta exploits de día cero.

“Al eliminar los problemas repetitivos gracias a la automatización, los equipos pueden centrarse en resolver las vulnerabilidades críticas y mejorar la satisfacción general del cliente.”

Doug Rabold, Gerente Senior de Soporte al Cliente de Amwell y Presidente del Consejo de Administración de HDI

Episode 43 de Ticket Volume

 

2. Mayor agilidad en el despliegues de los parches 

El tiempo es fundamental en los procesos de aplicación de parches. Cuanto más se demora en hacerlo, mayor es el riesgo de explotación. 

Para evitar esta situación existen herramientas para identificar, probar y desplegar actualizaciones de forma automática y ágil para abordar vulnerabilidades críticas y solucionar las relacionadas con la seguridad.

3. Simplificación del cumplimiento y de los reportes

El cumplimiento de las normativas de seguridad representa una prioridad para la mayoría de las organizaciones. La implementación automatizada de parches ayuda en ese aspecto al mantener todos los sistemas actualizados. 

Estas plataformas también proporcionan reportes detallados sobre el estado de despliegue, a la vez de demostrar que efectivamente hay un acatamiento en las instancias de auditorías o en las revisiones normativas.

4. Coherencia en todo el entorno informático

Otra de las ventajas de la automatización es que los parches se implementan de manera uniforme en varios sistemas operativos, aplicaciones de terceros y dispositivos remotos. En consecuencia, se eliminan las discrepancias, reducen los procesos manuales y se asegura que ningún equipo se pase por alto.

5. Reducción del riesgo de errores humanos

Con la aplicación manual de parches, es fácil que se produzcan errores, ya sea olvidarse de una actualización o desplegar la versión incorrecta. La automatización de todo el proceso minimiza las potenciales equivocaciones humanas, lo cual conlleva un procedimiento más confiable y eficaz.

6. Eficiencia en tiempo y recursos

La aplicación manual de parches requiere mucho trabajo, ya que los equipos de IT son los responsables de identificar, probar e implementar las actualizaciones. La automatización libera tiempo y recursos valiosos, por lo que puede centrarse en iniciativas estratégicas, en lugar de abocarse a las tareas más mundanas. 

Las soluciones de este tipo también gestionan endpoints remotos y aplicaciones de terceros, lo cual implica que la implementación de parches se realiza en entornos complejos.

 

“La automatización no es una amenaza, sino una oportunidad. Te permite capacitar a tu personal para manejar tareas más complejas que la automatización es incapaz de abordar.”

Doug Rabold, Gerente Senior de Soporte al Cliente de Amwell y Presidente del Consejo de Administración de HDI

Episode 43 de Ticket Volume

Cómo automatizar el proceso de Gestión de Parches

La transición de la aplicación manual a la automatización puede parecer un gran salto, pero en realidad es un proceso sencillo, con consecuencias positivas a largo plazo, si se elige el enfoque adecuado. 

La implementación automatizada de parches no sólo mejora la eficacia, sino que también garantiza que los sistemas permanezcan seguros, actualizados y que cumplan con la normativa.

He aquí una guía paso a paso para ayudarte a comenzar:

  1. Evaluar las prácticas actuales de Gestión de Parches.
  2. Elegir la solución automatizada adecuada.
  3. Crear una política integral de esta práctica.
  4. Establecer procedimientos de prueba y validación de los parches.
  5. Implementar el despliegue automatizado.
  6. Monitorear e informar sobre el estado de los mismos.
  7. Revisar y optimizar el proceso con regularidad.

1. Evaluar las prácticas actuales de Gestión de Parches

Antes de lanzarse a la automatización, es importante evaluar el proceso actual: identificar gaps, ineficiencias y áreas que se beneficiarían más de dicho enfoque. 

A continuación explicamos cómo realizar esta evaluación:

  • Hacer un inventario del entorno de IT: los sistemas operativos, las aplicaciones y los dispositivos (tanto on-premises como remotos). 
  • Rastrear los sistemas sin parches: utilizar herramientas o auditorías para determinar los faltantes.
  • Describir el flujo de trabajo actual: documentar los pasos manuales que sigue el equipo, desde la búsqueda de vulnerabilidades hasta el despliegue de parches.
  • Evaluar los resultados: revisar los plazos de implementación, las actualizaciones exitosas y los incidentes de seguridad causados por retrasos o errores.
  • Señalar los cuellos de botella: descubrir los pasos específicos que provocan demoras, como las pruebas manuales o los problemas de ancho de banda.

Esta evaluación sienta las bases para crear un proceso automatizado de Gestión de Parches adaptado a las necesidades de la organización. Al obtener una imagen clara de las prácticas actuales, es momento de pasar al siguiente estadío: la elección de la herramienta adecuada para el trabajo.

2. Elegir la solución automatizada adecuada

La selección de la herramienta constituye un paso crítico. Por un lado, están las diseñadas específicamente para agilizar el proceso. Por otra parte, se encuentran las soluciones de ITAM con capacidades de Gestión de Parches, como InvGate Asset Management. Otras plataformas de Gestión de Parches las abordamos en este blog (puedes ingresar a la nota que te ayudará a tomar la decisión). 

Más allá de la selección, aquí analizamos qué buscar en una herramienta así:

Cobertura completa

Una solución de Gestión de Parches eficaz debe ser compatible con una amplia gama de sistemas operativos, como Windows, macOS, Linux, etc.

También tiene que gestionar las actualizaciones de aplicaciones propias y de terceros, como navegadores, suites de productividad y herramientas de seguridad. 

Otra característica esencial es la posibilidad de aplicar parches en todos los dispositivos, incluidos los on-premises, los basados en la nube y los remotos. 

Así, la cobertura completa elimina la necesidad de contar con múltiples herramientas, simplificando el procedimiento.

Capacidades de automatización

La automatización significa que la herramienta será capaz de administrar cada paso del ciclo de vida de la aplicación de los parches: desde la detección de los faltantes hasta la comprobación y el despliegue. 

La opción de realizar pruebas en un entorno controlado con el fin de minimizar los riesgos de implementación es otro aspecto relevante. Al igual que la capacidad de programar y desplegar actualizaciones automáticamente para garantizar coherencia y compatibilidad con parches de emergencia. De este modo, es posible responder en forma rápida a las vulnerabilidades de seguridad críticas. 

En conclusión, la automatización hace que la aplicación de parches sea más ágil, confiable y mucho menos propensa a errores.

Escalabilidad

La herramienta acompañará el crecimiento de la organización. Por lo tanto, gestionará un gran número de endpoints, tanto si se trata de unas docenas de dispositivos como de miles. 

A su vez, es clave que admita endpoints remotos, teniendo en cuenta los actuales entornos de trabajo híbridos y a distancia.

A medida que la infraestructura se amplía, entonces, la solución deberá mantener su eficacia y rendimiento sin ningún contratiempo. La escalabilidad asegura que el software de Gestión de Parches siga siendo óptimo, por muy complejo que se vuelva el entorno informático.

Funciones de cumplimiento

El cumplimiento de las normativas del sector es una prioridad para la mayoría de las organizaciones. Una solución ideal proporciona seguimiento sobre la cuestión al generar reportes detallados que demuestran la adhesión a las reglas durante las auditorías. Estos informes automatizados ahorran tiempo con el despliegue de información clara sobre el estado de implementación de los parches y la seguridad del sistema.

Otra cuestión relevante es que la plataforma tendrá que alinearse con marcos como GDPR, HIPAA o PCI DSS para satisfacer los requisitos de cumplimiento específicos. 

En definitiva, las sólidas funciones de cumplimiento garantizan que la organización evite sanciones, a la vez que mantiene un entorno informático seguro.

 

Opciones de personalización

No hay dos ecosistemas de IT iguales, por lo cual la flexibilidad resulta fundamental. La personalización permite contar con un calendario propio de parches, de modo de asegurar que se apliquen en momentos menos críticos; y priorizar las actualizaciones más acuciantes para abordar las vulnerabilidades de alto riesgo.

Asimismo, el control granular del proceso facilita la adaptación de los parches a los dispositivos, departamentos o niveles de riesgo específicos. 

Por lo tanto, la personalización hace que el procedimiento automatizado se ajuste perfectamente a las necesidades de la organización.

Interfaz fácil de usar

Una interfaz intuitiva y fácil de usar simplifica el proceso para el equipo de IT. Por caso, la plataforma debe contar con paneles claros que muestren información en tiempo real sobre el despliegue de los parches, el cumplimiento y el estado del sistema.

A su vez, el diseño optimizado implica que las tareas se ejecuten rápidamente sin curvas de aprendizaje pronunciadas. 

Las alertas y notificaciones tienen que mantener al equipo al tanto del progreso o de cualquier problema, de forma de proporcionar respuestas más rápidas. 

En síntesis, una interfaz simple aumenta la eficacia y minimiza la complejidad de la implementación automatizada de parches.

Reputación del proveedor

Un proveedor que acredite cierta reputación y un historial probado también es clave. Para ello, hay que buscar reseñas del sector y comentarios de los clientes para saber si efectivamente la herramienta funciona de forma confiable. 

Un buen servicio de atención al cliente constituye otro aspecto a verificar, es decir, que sea capaz de brindar orientación durante la configuración y la resolución de los problemas.

Las soluciones consolidadas suelen ser apuestas más seguras por su historial de respuesta a las necesidades específicas del sector. 

Un prestador de confianza garantiza que se invierte en una solución confiable y a largo plazo.

3. Crear una política integral de la Gestión de Parches 

Una política de la Gestión de Parches clara y detallada representa la columna vertebral de una estrategia eficaz de actualización automatizada. Dicho documento servirá de modelo para identificar, probar, aprobar e implementar los parches en toda la organización.

Para empezar hay que definir las funciones y responsabilidades: quién supervisa el proceso, gestiona las excepciones y asegura el cumplimiento. 

También es necesario describir el procedimiento, incluidos los plazos para abordar las vulnerabilidades en función de su gravedad -la aplicación inmediata para aquellas críticas o las actualizaciones periódicas para las correcciones menos urgentes-.

Asimismo, la política contempla cómo se gestionarán los parches para sistemas operativos y aplicaciones de terceros, así como los procesos para probarlos en un entorno controlado. 

Al establecer expectativas y proporcionar directrices claras, se crea un marco estandarizado que hace que el aprovechamiento de los métodos automatizados resulte óptimo y se encuentre alineado con los objetivos de seguridad de la organización.

4. Establecer procedimientos de prueba y validación de los parches 

Incluso con la automatización, la prueba de los parches antes de su implementación es un paso fundamental para garantizar la estabilidad y la compatibilidad. 

Las herramientas automatizadas suelen incluir funciones para probar las actualizaciones en un entorno controlado, como un sandbox o una configuración de laboratorio. Esta fase permite detectar posibles problemas con aplicaciones o sistemas críticos de la empresa.

Complementariamente, se establecerán procedimientos de validación para confirmar que los parches probados no causan interrupciones ni introducen nuevas vulnerabilidades. Para ello, se documentarán los resultados que serán utilizados para ajustar los calendarios de despliegue o identificar sistemas que puedan requerir una preparación adicional. 

Las pruebas automatizadas, entonces, ahorran tiempo y aseguran que los parches se experimenten con éxito y estén listos para su despliegue en producción.

5. Implementar el despliegue automatizado

En este paso la automatización brilla de verdad. Así que es momento de la programación y ejecución de la implementación automatizada de parches en todos los sistemas, priorizando las actualizaciones críticas; y establecer un calendario de despliegue que minimice las interrupciones, por ejemplo durante las horas no laborables.

Las herramientas de este tipo ofrecen la alternativa de definir reglas de despliegue para grupos de dispositivos, departamentos o niveles de riesgo específicos. También garantizan que los parches de emergencia se implementen rápidamente cuando sea necesario. 

En conclusión, la automatización impulsa una aplicación coherente y eficaz en todo el entorno informático, reduciendo el riesgo de sistemas sin parches y vulnerabilidades de seguridad.

6. Monitorear e informar sobre el estado del despliegue de parches 

Tras la implementación, es esencial supervisar el proceso y verificar que los parches se aplicaron correctamente. Las herramientas automatizadas proporcionan paneles e informes que ofrecen visibilidad en tiempo real del estado de despliegue para cada dispositivo o sistema.

En esta instancia se buscan las aplicaciones fallidas o los sistemas que se pasaron por alto para poder resolver estas cuestiones inmediatamente y así mantener el cumplimiento. 

Las funciones de generación de reportes también ayudan a demostrar el cumplimiento de los requisitos normativos, al proporcionar pruebas del compromiso que tiene la organización con respecto a la ciberseguridad. 

A su vez, la supervisión continua garantiza que el proceso automatizado se ejecute sin problemas y con eficacia.

7. Revisar y optimizar el proceso con regularidad

La automatización no significa que se configure y listo. Las revisiones periódicas del proceso ayudan a identificar áreas de mejora. Por lo tanto, es menester analizar las métricas de rendimiento, como los plazos de despliegue, los índices de cumplimiento y los incidentes de parches fallidos, para detectar cuellos de botella o ineficiencias.

A su vez, hay que ajustar la política, las configuraciones de las herramientas o los calendarios en función de los comentarios de los equipos de IT y los informes de auditoría. 

Al perfeccionar continuamente el proceso, la organización se asegura que la Gestión de Parches siga siendo óptima, eficiente y acorde con la evolución de las amenazas a la ciberseguridad y las necesidades particulares.

 

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Prácticas recomendadas para la Gestión de Parches

Para optimizar el proceso de Gestión de Parches presentamos algunas prácticas recomendadas:

1. Mantener un inventario completo de activos

Un inventario actualizado del hardware, los sistemas operativos y las aplicaciones es crucial, ya que permite realizar un seguimiento de aquello que requiere actualización. Además, garantiza que no se pase nada por alto durante el despliegue de parches. 

Pero es fundamental la revisión y actualización periódica para incluir nuevos dispositivos y software a medida que se añadan a la red.

2. Priorizar los parches en función del riesgo

Como mencionamos, no todos los parches son iguales. Por lo tanto, hay que centrarse en las actualizaciones críticas que abordan vulnerabilidades explotadas activamente por los ciberdelincuentes o que afectan de forma significativa el rendimiento del sistema. 

Las herramientas de Gestión de Parches ofrecen la función de categorizar y priorizar, abordando primero las de alto riesgo para reducirlo de manera efectiva.

3. Probar los parches en un entorno controlado

Las pruebas antes de la implementación ayudan a asegurar la compatibilidad y la estabilidad. 

Un entorno de laboratorio o sandbox facilita la validación de las actualizaciones, al identificar posibles conflictos con aplicaciones críticas de la empresa. 

Además, se reduce la probabilidad de tiempos de inactividad o interrupciones causadas por parches mal probados.

4. Programar ciclos regulares de despliegue de parches

La coherencia es clave. En ese sentido, la creación de un calendario de despliegue de parches que se ajuste a las necesidades de la organización garantiza que las actualizaciones se apliquen regularmente sin interrumpir las operaciones diarias. 

En el caso de vulnerabilidades críticas resulta indispensable establecer procesos para gestionar los parches de emergencia con celeridad.

5. Supervisar el despliegue de parches y hacer un seguimiento del progreso

Las funciones de generación de reportes de la herramienta automatizada facilita el monitoreo del estado de despliegue de los parches y el seguimiento de los progresos.

Además, contribuye a la identificación de cualquier fallo en la implementación o sistemas que se hayan pasado por alto para tomar de inmediato las medidas correctivas. 

La supervisión, entonces, garantiza que todos los sistemas se encuentren actualizados y cumplan las políticas de seguridad.

6. Educar al equipo y a los usuarios finales

El error humano puede impactar en el proceso de aplicación de parches. Por lo tanto, es imprescindible impartir formación a los equipos de IT sobre el uso eficaz de la herramienta automatizada y educar a los usuarios finales sobre el reconocimiento de las vulnerabilidades de seguridad y la importancia de las actualizaciones.

De este modo, un staff bien informado representa un activo valioso para mantener un entorno seguro.

7. Revisar y actualizar periódicamente el proceso

Las amenazas a la ciberseguridad evolucionan, y también debería hacerlo el proceso de aplicación de parches.

En ese sentido, hay que revisar periódicamente la estrategia, las políticas y las configuraciones de las herramientas para saber si siguen siendo eficaces.

Teniendo en cuenta el contexto, es menester estar al tanto de las nuevas vulnerabilidades, los requisitos de cumplimiento y los cambios organizacionales en pos de la seguridad de los sistemas.

Conclusión: la manera de transformar la Gestión de Parches con la automatización

La implementación automatizada de parches cambia las reglas del juego para las organizaciones que desean mejorar la seguridad y agilizar las operaciones. 

Gracias a las herramientas adecuadas y siguiendo las prácticas recomendadas, es posible eliminar la ineficacia y los riesgos de la aplicación manual de parches, garantizando que los sistemas se actualicen de forma coherente y rápida.

Con una puesta en marcha más rápida, un cumplimiento cabal y menos vulnerabilidades, la Gestión de Parches automatizada protege la organización, a la vez de liberar al equipo de IT para que se focalice en iniciativas más estratégicas. 

Así que es momento de superar los desafíos de los parches manuales y adoptar una solución que mantenga al entorno tecnológico de manera segura y eficiente.