Inventario con códigos QR: pasos para la configuración, herramientas y mejores prácticas para los equipos de IT

Inventario con códigos QR: pasos para la configuración, herramientas y mejores prácticas para los equipos de IT

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La Gestión del Inventario con códigos QR ofrece a las organizaciones una forma rápida y precisa de identificar, rastrear y actualizar la información de los activos físicos.

Al vincular cada equipo a un código único, los profesionales pueden acceder con un simple escaneo a detalles clave en el momento, sin necesidad de realizar búsquedas manuales. Este enfoque es habitual en los sectores de IT, manufactura, salud y comercio minorista que necesitan administrar grandes volúmenes de equipos.

En las siguientes líneas, explicamos qué implica el manejo del inventario con códigos QR, en qué se diferencia de otros métodos de seguimiento y cómo crear un flujo de trabajo confiable y escalable.

A continuación, ofrecemos un breve resumen del artículo.

Puntos clave

  • Un inventario con códigos QR vincula cada activo físico a un código único que muestra al escanearlo el registro completo, lo cual elimina las búsquedas manuales durante las auditorías, las transferencias y el mantenimiento.

  • El QR almacena más datos que el código de barras. Además, su implementación es más económica que la tecnología RFID (Radio-Frequency Identification o Identificación por Radiofrecuencia). Sin embargo, la elección adecuada del método depende del tipo de activo, el volumen y el entorno.

  • Un sistema de este tipo requiere seis pasos: crear una lista de activos, elegir una plataforma, generar los códigos, imprimir y colocar las etiquetas, escanear para actualizar los registros y mantener la base de datos.

  • Las hojas de cálculo (Excel o Google Sheets) son suficientes para configuraciones de menos de 50 activos en una sola ubicación. Más allá de eso, la desviación de la información y la falta de automatización hacen indispensable contar con una plataforma específica.

  • Una herramienta de Gestión de Activos de IT (ITAM) vincula los escaneos de los códigos QR con los registros en tiempo real, las etapas del ciclo de vida y los flujos de trabajo del service desk, eliminando los gaps que dejan las hojas de cálculo.

¿Qué es la Gestión del Inventario con códigos QR?

La Gestión del Inventario con códigos QR es una práctica que se utiliza para identificar, rastrear y mantener los activos físicos mediante la asignación de un código único a cada uno de ellos vinculado a su registro. El objetivo principal es proporcionar un acceso rápido, preciso y consistente a la información de los recursos. Esto ayuda a las organizaciones a mantener el control sobre su inventario a lo largo del ciclo de vida de los bienes.

La identificación instantánea mediante el escaneo elimina el ingreso manual de los datos, reduce los errores y simplifica las auditorías, la verificación de los activos y las actualizaciones de estado, especialmente en entornos administrados bajo un marco de ITAM, donde la exactitud afecta directamente la prestación de los servicios y el cumplimiento normativo.

¿Cómo funciona el seguimiento de los activos físicos con códigos QR?

Si bien el seguimiento de los activos con códigos QR es sencillo, un proceso claro garantiza la coherencia y la rigurosidad desde el primer día. A continuación, presentamos un flujo de trabajo típico:

  1. Creación de la lista de activos: recopilar todos los equipos físicos a rastrear (dispositivos de IT, maquinaria, mobiliario de oficina, etc). Esto se puede hacer desde una base de datos existente, una hoja de cálculo o directamente en la plataforma de ITAM.

  2. Generación de un sistema de códigos QR: elegir el software que se adapte a las necesidades particulares de la organización, ya sea un desarrollador de códigos QR independiente o una plataforma completa de Gestión de Activos de IT que cuenten con esa función.

  3. Diseño de los códigos únicos: utilizar la herramienta para crear un código para cada activo y vincularlo al registro en el sistema.

  4. Impresión e incorporación de las etiquetas: designar el material de dichas etiquetas según el entorno. Así, las de poliéster laminado tienen un valor de entre US$ 0,05 y US$ 0,10 cada una aproximadamente, siendo ideales para el uso en oficinas interiores, con una vida útil de más de 5 años. Las de poliéster son resistentes a los rayos UV, por lo cual resultan perfectas para activos que permanecen al aire libre o están expuestos al sol. Las de lámina metálica se utilizan en industrias o para equipos expuestos al calor y a sustancias químicas. Las RFID, por último, representan una alternativa para el escaneo masivo, pero cuestan entre US$ 0,50 y US$ 5,00 o más cada una y requieren lectores especializados.

  5. Escaneo para actualizar los registros: una vez colocadas las etiquetas, se escanea el código para acceder a los detalles del activo. Esto permite actualizar al instante la ubicación, el estado o los registros de mantenimiento.

  6. Mantenimiento de la base de datos: realizar una auditoría completa de los activos cada 90 días. También conciliar el inventario después de cada ciclo de onboarding y offboarding para evitar que la información quede desincronizada.

Códigos QR vs. códigos de barras vs. etiquetas RFID: las diferencias clave

Antes de la elección de un método para el seguimiento de los activos físicos es importante comprender las diferencias entre códigos QR, códigos de barras y etiquetas RFID para determinar qué enfoque se adapta mejor al entorno y presupuesto de cada organización.

  • Los códigos QR son bidimensionales, almacenan más información que los de barras tradicionales y pueden vincularse a registros detallados de los activos, manuales o historiales de mantenimiento. Además, se escanean con cualquier smartphone. Son económicos, fáciles de crear e ideales para empresas que gestionan distintos tipos de equipos. Cabe aclarar que siguen la norma ISO/IEC 18004, que define la codificación, la corrección de los errores y la capacidad de los datos.

  • Los códigos de barras son unidimensionales y tienen una capacidad limitada de acumulación de los datos, por lo cual se usan normalmente para la identificación básica de los productos. Resultan comunes en el comercio minorista y en entornos con gran volumen donde solo se necesita un identificador simple. Aunque son económicos y muy compatibles, demandan un escáner específico y no contienen información detallada sobre los activos. Las simbologías y normas de estos códigos las define GS1, la autoridad mundial en identificadores de la cadena de suministro.

  • Las etiquetas RFID usan ondas de radio para enviar una identificación única a un lector, que la vincula a un registro en la base de datos. No se necesita línea de visión, sino que puede leerse a través de objetos, siendo rápidas para escaneos masivos. Sin embargo, se precisan lectores especializados, las etiquetas tienen un costo más elevado y la implementación es compleja.

 

Características Códigos QR Código de barra Etiquetas RFID
Cómo funciona La cámara o un escáner lee visualmente un código impreso El escáner lee líneas impresas usando luz El lector envía ondas de radio a un chip, que devuelve los datos
Capacidad de almacenar datos Alta (enlaces, texto, información detallada) Baja (números, texto corto) Media (ID único vinculado a una base de datos)
Costo Muy bajo Muy bajo Alto
Facilidad de creación Fácil, hay disponibles generadores gratuitos Fácil Requiere etiquetas especializadas
Método de escaneo Smartphone o escáner Escáner Lector RFID
¿Requiere línea de visión? No
Durabilidad Moderada (puede plastificarse) Moderada Alta
Ideal para Activos de IT, maquinaria, mobiliario, inventarios mixtos SKU de venta al por menor de gran volumen, entornos de punto de venta  Depósitos, hospitales, instalaciones con gran cantidad de activos

 

¿Los códigos QR pueden reemplazar a los de barras para crear el inventario?

Para el seguimiento de los activos (laptops, monitores, maquinaria, mobiliario), los códigos QR reemplazan a los de barras de manera eficaz, ya que almacenan más información, escanean más rápido mediante los dispositivos móviles y se conectan directamente a los registros, facilitando las auditorías y la gestión del ciclo de vida de los bienes.

Para los SKU de venta al por menor de gran volumen y entornos de punto de venta, los códigos de barras constituyen el estándar del sector: son más rápidos de imprimir a gran escala y compatibles universalmente con el hardware de los puntos de venta.

En la práctica, la mayoría de las organizaciones utilizan ambos: QR para los activos que requieren seguimiento y de barras para el inventario de alta rotación.

¿Cómo configurar un inventario con códigos QR?

La implementación de un inventario con códigos QR implica el uso de un sistema, no solo una herramienta: el primero combina procesos, estructuras de datos, etiquetas y software en un único flujo de trabajo repetible que garantiza que los activos puedan identificarse, rastrearse y actualizarse de manera consistente.

Si bien el software de Gestión del Inventario con códigos QR proporciona la tecnología para generar esos códigos, almacenar los registros y escanear los activos; el sistema define cómo se crean, qué datos representan, dónde se colocan las etiquetas y cómo se utiliza el escaneo en las operaciones diarias.

En otras palabras, el software habilita el sistema, pero es este último hace que la Gestión del Inventario con códigos QR resulte confiable, escalable y sostenible a largo plazo.

Lista de activos y modelo de datos

El seguimiento del inventario con códigos QR es tan eficaz como la información que existe detrás. Antes de generar etiquetas o realizar el escaneo, las organizaciones necesitan una lista clara de esos recursos y un modelo de datos minimalista, es decir, que incluya los campos que los equipos realmente utilizan: ID del activo, tipo, ubicación, propietario, estado y fecha de la última auditoría.

Estos campos crean una base de referencia coherente que permite identificar, comparar y auditar los activos con precisión. También permiten definir desde el principio una convención de nomenclatura clara. Por ejemplo: IT-LP-2026-0042 se desglosa en departamento de IT/laptop/año de adquisición: 2026/número de secuencia: 0042. Un patrón como este elimina la ambigüedad y agiliza significativamente las auditorías masivas.

El establecimiento de esta estructura desde un comienzo evita inconsistencias, reduce el trabajo de corrección y garantiza que cada escaneo proporcione información significativa y útil.

Flujo de trabajo de impresión, colocación y escaneo de las etiquetas

Una vez definidos los datos de los activos, el siguiente paso es crear y aplicar las etiquetas con los códigos QR. La ubicación de las mismas es clave porque afecta directamente en la confiabilidad con la que se escanearán los bienes:

  • Laptops: panel inferior, visible cuando el dispositivo está cerrado.
  • Monitores: panel trasero, cerca de la etiqueta del número de serie.
  • Servidores y equipos de red: panel frontal, accesible sin abrir el rack.
  • Mobiliario: parte inferior de los escritorios o parte trasera de los gabinetes.

La estandarización de la frecuencia de escaneo también es fundamental según el tipo de evento: cada onboarding activa un escaneo para asignar el activo; las auditorías trimestrales, un escaneo por activo; las intervenciones de mantenimiento, un escaneo por visita; el offboarding, un escaneo final para marcar el activo como disponible.

Un flujo de trabajo de “escaneo para actualizar” que se adapte a estos momentos garantiza la precisión de los registros sin añadir complicaciones a los procesos existentes.

Gestión del Inventario con códigos QR en Excel o Google Sheets: ¿Cuándo funciona y cuándo no?

Las hojas de cálculo representan un punto de partida común para las identificaciones de los activos basadas en códigos, así como para las configuraciones pequeñas. Los equipos también suelen utilizarlas para otros flujos de trabajo administrativos sencillos, desde registros básicos del inventario hasta las plantillas de facturas en Google Sheets. Lo hacen antes de pasar a un software especializado una vez que las actualizaciones manuales se vuelven difíciles de manejar. A continuación, ofrecemos un análisis honesto para saber en qué momentos resultan suficientes y cuándo no.

¿Cómo funcionan?: Hay que configurar las columnas para el ID del activo, el tipo, la ubicación, el propietario, el estado y la última actualización; usar un generador gratuito de códigos QR (como QR Code Monkey o los complementos integrados de Google Sheets) para crear uno por fila. Así se vincula el código a la URL o al ID de la fila de ese activo. El personal los escanea con un teléfono inteligente, pero actualiza la hoja manualmente.

¿Cuándo una hoja de cálculo es suficiente?:

  • Menos de 50 activos.
  • Una sola ubicación.
  • Sin requisitos de cumplimiento normativo ni de registros de auditoría.
  • Solo una persona actualiza los registros a la vez.

¿Cuándo una hoja de cálculo deja de funcionar?:

  • Más de 100 activos en múltiples ubicaciones.
  • Requerimiento de auditorías periódicas con registros históricos.
  • Varios usuarios actualizan los registros simultáneamente.
  • Se necesita integración con los flujos de trabajo de la Gestión de Servicios de IT.
  • Gestión del ciclo de vida más allá de un campo de estado.

A esa escala, la hoja de cálculo se convierte en el cuello de botella: el escaneo no actualiza el registro automáticamente, sino que alguien aún tiene que abrir el archivo, encontrar la fila e ingresar el cambio. Tampoco hay registros de auditoría, ni historial de los cambios, ni forma de generar un ticket de servicio. A su vez, los datos se desactualizan rápidamente (los registros quedan obsoletos a medida que los activos se trasladan, cambian de propietario o se retiran sin que se pongan al día).

Cuando la hoja de cálculo deja de ser escalable, el siguiente paso es elegir una plataforma específica de la Gestión de Activos de IT.

Mejores prácticas para administrar el inventario con códigos QR

Si bien la implementación de un inventario con códigos QR es relativamente sencilla, el proceso requiere algo más que la simple impresión de las etiquetas para que resulte eficiente y sostenible. Estas prácticas recomendadas ayudan a garantizar que el procedimiento sea preciso, escalable y fácil de mantener a medida que crece el volumen de activos.

#1. Estandarización de las reglas de nomenclatura e identificación de los activos

La coherencia es la base de un seguimiento confiable. Las convenciones claras de nomenclatura y las reglas de identificación de los activos aseguran que cada código QR se vincule a un registro único: sin duplicados ni referencias conflictivas.

Para ello, hay que usar desde el primer día un patrón de nomenclatura repetible. Por ejemplo: IT-LP-2026-0042 (departamento/tipo de activo/año de adquisición/número de secuencia). Esta convención agiliza las auditorías y reduce los errores de la búsqueda.

Sin esta estructura, se produce una desviación de los datos. La creación centralizada de los registros y la claridad en la responsabilidad de cada punto de validación mantienen la información de los códigos QR alineados con el estado real del inventario.

#2. Garantía de datos concisos y relevantes

Los escaneos de los códigos QR son más útiles cuando proporcionan información con la cual actuar de inmediato. Por lo tanto, es clave limitar cada registro a los campos importantes: ID del activo, tipo, ubicación, propietario, estado actual y fecha de la última auditoría, los cuales cubren la identificación, la rendición de cuentas y la auditabilidad sin abrumar a la persona que realiza el escaneo.

La incorporación de más campos más allá de los utilizados activamente ralentiza las actualizaciones y genera inconsistencias. Un modelo de datos minimalista también facilita la incorporación del nuevo personal: el registro se explica por sí mismo y las actualizaciones toman solo unos segundos.

#3. Uso de etiquetas duraderas y bien ubicadas

El material de la etiqueta determina cuánto tiempo un código seguirá siendo escaneable. Así que hay que usar aquellas hechas en poliéster laminado, que tiene una vida útil de más de 5 años para las oficinas interiores. Para activos en lugares al aire libre o expuestos al sol, el poliéster resistente a los rayos UV con tinta a prueba de decoloración es la opción más práctica. Los entornos industriales con calor, productos químicos o superficies metálicas suelen utilizar las de lámina metálica.

La mala calidad de las etiquetas o su colocación inconsistente siguen siendo una de las razones más comunes por las que fracasa el inventario con códigos QR. Porque si se está despegando, se encuentra descolorida o fue colocada en un lugar poco práctico, directamente no se escanea, por lo cual el registro se vuelve inexacto.

#4. Definición de cuándo y por qué se deben escanear los activos

El escaneo tiene que ser intencional y vinculado a eventos operativos específicos, en lugar de dejarse a la discreción individual. La siguiente tabla define los momentos clave para esa tarea:

Evento Desencadenante Quién hace el escaneo Frecuencia
Onboarding Recepción o asignación de un nuevo activo Equipo de IT Una vez por asignación
Auditoría trimestral Ciclo de revisión programado Equipo de IT o gestor de activos Cada 90 días
Mantenimiento Intervención para la reparación o el servicio Técnico En cada visita
Offboarding Devolución o desactivación de un activo Equipo de IT Una vez al recuperarlo

 

La definición de estos desencadenantes convierte la Gestión del Inventario con códigos QR en un proceso activo y continuo, en lugar de ser un ejercicio de etiquetado de una sola vez.

#5. Integración del seguimiento con códigos QR a los flujos de trabajo diarios

El seguimiento mediante códigos QR ofrece un valor constante cuando el escaneo se integra en los procesos existentes, en vez de añadirse como un paso aparte. Aquí tres ejemplos concretos:

  1. Onboarding: el departamento de IT entrega una laptop, escanea el código QR y vincula el activo al perfil del nuevo usuario. El registro se actualiza al instante con el nombre del propietario y la ubicación.
  2. Offboarding: cuando se devuelve un dispositivo se escanea el código para marcar su estado como “disponible” y se elimina la asignación al usuario en una sola acción.
  3. Tickets de soporte: un miembro del personal escanea el código en su monitor y abre un ticket con el ID del activo, el tipo y la ubicación ya ingresados, eliminando las idas y vueltas para poder identificar el dispositivo.

Cuando el escaneo se convierte en un paso natural en estos flujos de trabajo, el inventario mantiene su precisión sin esfuerzo adicional por parte del equipo.

¿Cómo configurar la Gestión del Inventario mediante códigos QR con InvGate Asset Management?

InvGate Asset Management en 5 minutos (demo)
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Una vez que Excel o Google Sheets alcanzan su límite de escalabilidad, una plataforma específica de Gestión de Activos de IT puede centralizar el inventario, automatizar la detección y vincular cada escaneo a un registro en tiempo real, incluyendo la etapa del ciclo de vida, el historial de propiedad y los tickets relacionados.

A continuación presentamos a InvGate Asset Management y explicamos cómo funciona la configuración.

Paso 1: Creación del inventario de activos

InvGate completa el inventario automáticamente a través de cuatro métodos: instalación de agentes en los endpoints, detección de la red para los activos de la infraestructura, importación de archivos CSV para registros existentes e integraciones nativas con fuentes en la nube. En cualquier caso, no es necesario crear una hoja de cálculo desde cero.

Para conocer cómo funciona cada método, se puede consultar nuestra guía sobre cómo crear un inventario unificado de activos de IT.

Paso 2: Generación y asignación de códigos QR

Luego hay que seleccionar los activos, elegir el diseño de la etiqueta y exportarlas. Cada código generado enlaza directamente con el perfil del activo en InvGate, donde el ID, el tipo, la ubicación, el propietario, el estado, el historial de mantenimiento y el de los tickets se encuentran en un solo registro.

Paso 3: Escaneo para actualizar los registros y activar las acciones

El escaneo funciona tanto desde las computadoras de escritorio como desde los dispositivos móviles. En el primer caso, un escáner conectado lleva directamente al perfil del activo. En el segundo, se hace con la cámara del equipo para abrir el mismo perfil, donde el personal puede editar el estado, registrar un evento de mantenimiento o crear un ticket de soporte con los detalles del recurso ya completados anteriormente, sin necesidad de ingresarlos de forma manual.

Paso 4: Conexión de los escaneos de los códigos QR a los flujos de trabajo de la Gestión de Servicios de IT

Cuando un miembro del personal escanea el código QR en su dispositivo, InvGate Asset Management puede abrir un ticket en InvGate Service Management con la información del activo ya cargada, eliminando las típicas idas y vueltas sobre el modelo, el número de serie y la ubicación.

El resultado es una resolución más rápida de los tickets y un registro completo de cada interacción con ese activo. Para obtener una visión general de cómo se integra en una estructura de servicios más amplia, es posible consultar la comparación de las herramientas de ITSM.

También recomendamos acceder a una prueba gratuita de 30 días de InvGate Asset Management, que no requiere adherir la tarjeta de crédito; u obtener una demostración rápida de cómo funciona el seguimiento mediante códigos QR, para lo cual hay que programar una llamada breve con nuestro equipo, que responderá las preguntas directamente.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Se pueden usar códigos QR para el inventario?

Sí, especialmente para los activos físicos que requieren seguimiento, como laptops, monitores, maquinaria y mobiliario. Cada código QR enlaza con un registro único del recurso, agilizando las auditorías y las actualizaciones de estado más que cualquier proceso manual.

¿Cómo crear un inventario con códigos QR de forma gratuita?

Un generador gratuito de códigos QR, combinado con Google Sheets y un smartphone, es suficiente para configuraciones de menos de 50 activos en una sola ubicación. Para inventarios más grandes, entornos con múltiples filiales o auditorías periódicas, una plataforma específica de ITAM con soporte nativo para esos códigos se adapta mejor.

¿Los códigos QR pueden reemplazar a los de barras para la Gestión del Inventario?

Para el seguimiento de los activos, los códigos QR son ideales. Para los SKU de venta al por menor de gran volumen y entornos de puntos de venta, los códigos de barras siguen siendo más rápidos y económicos de imprimir a gran escala. La mayoría de las organizaciones utilizan ambos: los QR para los activos que requieren seguimiento y los de barras para el stock de alta rotación.

¿Qué información debe contener una etiqueta de activo con código QR?

El código QR enlaza con el registro del activo; no es necesario que almacene los datos en sí mismo. La etiqueta física solo necesita el código más un ID del activo impreso para que pueda ser leído durante el escaneo.

¿Qué nivel de durabilidad deben tener las etiquetas con códigos QR?

Para uso en oficinas en interiores, es suficiente con poliéster laminado que tienen una vida útil de más de 5 años. Para entornos al aire libre o industriales, la opción adecuada son las etiquetas de poliéster resistentes a los rayos UV o de lámina metálica, diseñadas para soportar temperaturas más altas y la exposición a sustancias químicas.

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